Pielonefritis crónica en un cordero
En la sección apreciaba también esta palidez en el parénquima renal y una pérdida evidente de tejido de la corteza renal.
Histopatológicamente se observó una lesión inflamatoria crónica con infiltrado mixto, formado por macrófagos, neutrófilos, células plasmáticas y linfocitos, distribuido por la corteza y la médula renales, tanto en el intersticio como en la luz de los túbulos. Los glomérulos apenas mostraban lesiones. Había una fibrosis generalizada incipiente.
Esta lesión se denomina pielonefritis crónica y tiene un origen bacteriano probablemente ascendente, es decir, originado en las vías urinarias. El olor a amoníaco de la canal es indicativa de un estado de uremia secundario a una insuficiencia renal asociada a las lesiones observadas.


