¿Quién ha mordido a estos corderos?
Nos llega una consulta al SESC referente a una partida de corderos cruzados de 3 meses, en la cual 6 canales presentan lesiones hemorrágicas. El servicio veterinario oficial sospecha de mordeduras de perro dada la distribución de las lesiones y la presencia de lesiones circulares que parecen los orificios de entrada de los colmillos.
Recibimos una de las canales afectadas en el IRTA-CReSA para su estudio. A nivel macroscópico presenta lesiones muy evidentes, consistentes en desgarros musculares y hemorragias, predominantemente en las extremidades posteriores, aunque también presentes en otras localizaciones. Se evidencian varias lesiones circulares (observadas ya en el matadero), compatibles con heridas de colmillo. En algunos casos, se observa un aspecto rugoso de la musculatura y la fascia con depósito de fibrina, sugestivo de herida cutánea penetrante e infección bacteriana profunda. El estudio histológico confirma la presencia de bacterias e inflamación supurativa. Se realiza cultivo microbiológico de hisopos recogidos en estas regiones y se obtiene crecimiento de estafilococos coagulasa negativos.
La apariencia de las lesiones (desgarros, heridas circulares) y el patrón (predominantemente en las extremidades posteriores) son muy característicos de heridas por mordedura de perro; no obstante, no constituyen una confirmación definitiva. A menudo los perros muerden varias veces en una misma zona, mientras que el lobo suele morder y sujetar. Por este motivo remitimos hisopos al Servicio Veterinario de Genética Molecular (SVGM, en la Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona -UAB-) para intentar detectar genoma de perro en los restos de saliva en las lesiones. Estos hisopos se tomaron de las heridas infectadas, asumiendo que en ellas era más probable encontrar restos de saliva al existir rotura de la piel. De 3 hisopos analizados, en 2 de ellos se logró detectar ADN mitocondrial de perro (la PCR* empleada permite diferenciar entre el ADN de perro, el de lobo y el oso pardo). Por tanto, se confirmó genéticamente que las heridas correspondían a mordeduras de perro.
Este caso es un ejemplo claro de las lesiones producidas por perros (habitualmente pastores) al morder ovejas. Estos animales pueden presentar una ligera cojera, pero puede que no se evidencien anomalías claras en el examen ante mortem. Sin embargo, una vez retirada la piel, se observan las graves lesiones producidas. Es importante reconocerlas correctamente por las implicaciones que tienen a nivel de bienestar animal. En caso de querer confirmar que se trate de mordeduras de perro, se pueden remitir muestras al SESC. La muestra de elección es la piel de las zonas de mordedura, ya que es aquí donde con mayor probabilidad se pueden encontrar trazas de saliva del perro. (AC)
Canales de cordero en el matadero con múltiples lesiones, principalmente centradas en las extremidades posteriores.
Canal de cordero que presenta lesiones centradas en las extremidades posteriores.
Mayor detalle de las lesiones en las extremidades posteriores. Se observan graves desgarros musculares con abundante hemorragia asociada.
Detalle de las lesiones circulares, que corresponden a los orificios causados por los colmillos del perro al morder.
Detalle de desgarro muscular, con presencia de superficie rugosa y fibrina (indicativo de infección bacteriana).

*El análisis genético ha sido financiado por el proyecto LoupO Coexistence (EFA205/06) del programa Europeo Programa INTERREG VI-A España-Francia-Andorra (POCTEFA 2021-2027).
1 comment(s)
Interessant cas de determinació de l’autoria a través de l’ADN. Si el gos que ha infringit les mossegades ha estat el del propi ramat, no serveix per fer aquesta activitat i hauria de ser retirat. Si el gos que ho ha causat ha estat un tercer que ha entrat a l’explotació, això te altres implicacions legals que caldria esbrinar a través de les mostres restants de l’ADN.